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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Solo una oportinidad.

Todos andamos hacía delante, las gotas de lluvia siempre irán hacia debajo, si mueves las piernas muy deprisa corres, mover la cabeza de un lado a otro significa "no", una sonrisa es síntoma de felicidad, el hielo está frío...
Pero los cangrejos caminan hacía detrás, las gotas del cristal del coche en una autopista van hacia arriba, en los sueños por mucho que muevas las piernas no corres, en Grecia mover la cabeza de un lado a otro significa "sí", una sonrisa puede ser síntoma de maldad, el hielo en nuestras manos puede llegar a quemar.. Si hay cosas que van en contra de lo normal, ¿por qué no podemos dar una oportunidad a lo imposible?


Cuando te des cuenta, la habrás perdido.

Mientras que tú no le hablas, otros se mueren porque ella les conteste. mientras tú no quieres salir con ella, otros hacen lo que sea para que ella acepte sus propuestas. mientras tú no la valoras, otro la hace sentir la mejor mujer del mundo. mientras tú no la escuchas, otro la aconseja, sabe de sus problemas y la entiende. mientras tú no quieres una foto con ella, otro muere por un albúm a su lado. mientras tú la haces llorar, otro la hace reir. mientras tú estás con otras, otros le dicen que no hay mejores. mientras tú desprecias sus regalos, otros hacen lo que sea porque ella acepte los de ellos. mientras tú le dices adios, otros les dicen "hola bonita". mientras tú la pierdes, otro la enamora .


sábado, 10 de diciembre de 2011

Tu, solo eres uno mas.

Todo el mundo tiene problemas. Perdón. tú más, por supuesto. En realidad no. Qué coño, alguien tenía que decírtelo alguna vez. Tu mierda es como la de todo el mundo. Vaya, lo he soltado. Igual me he pasado. Mejor, más divertido. Te tomas demasiado en serio. Pero claro, eso es porque eres especial; exactamente igual que todos los demás. Asúmelo, supéralo, pasa página.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Correr es de cobardes , pero quien no corre vuela .

Que querer es poder y que hace más quien quiere que quien puede, pero que quien todo lo quiere todo lo pierde, además que de donde no hay no se puede sacar. Que más vale pájaro en mano que cientos volando y malo conocido que bueno por conocer, pero que pájaro que vuela a la cazuela. Que quien no arriesga no gana, que quien la sigue la consigue. Que no por mucho madrugar amanece más temprano, pero que a quien madruga Dios le ayuda. Que si te pica te rascas, que todo lo que escuece cura y que muerto el perro se acaba la rabia. Que no hay mas ciego que el que no quiere ver, que a palabras necias oídos sordos pero que a buen entendedor pocas palabras bastan. Que la mejor defensa es un buen ataque, pero que el culpable es el primero en tirar la piedra y que quien calla otorga. Y que correr es de cobardes pero que quien no corre vuela, que ya se sabe que las apariencias engañan y que por supuesto no es oro todo lo que reluce. Que quien avisa no es traidor, que si te he visto no me acuerdo, y que a rey muerto rey puesto.
Dicen que el tiempo es oro, pero que más vale tarde que nunca.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Acelera.

Los días pasan, y el invierno se asoma con descaro, un año más las mismas calles, las mismas caras, algún café de más y algún mal rato de menos, un puñado de anécdotas nuevas, un tekila por tomar, y un par de tardes por olvidar. Es extraño eso de cerrar los ojos, apretar fuerte las pestañas y asimilar que te quedan unos meses para dar un giro de 360º, que esto se acaba que creces, que te vas, que todo lo que siempre has querido queda atrás, enredado en esas vidas que ocupaste, en aquellas en las que te hiciste un hueco, en cada sonrisa que compartiste y que pronto solo serán eso, parte del pasado, preterito imperfecto, y tanto que imperfecto.
Y aunque parezca mentira nada te ata, ni aqui ni en ningun sitio, que tan solo eres un ciudadano del mundo, así que pisa el acelerador, arranca y empieza a disfrutar, queda mucho que vivir.

viernes, 7 de octubre de 2011

Solo me queda decirtelo .

Te quiero, ¿lo entiendes? Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Podría repetirlo hasta que mis labios se sequen y las palabras dejen de tener sentido. Podría escribírtelo en francés o en chino, al revés, con letras rojas o con tinta invisible. Podría tatuármelo en la frente, para que lo vieras cada vez que me miraras. Podría hacer que un avión lo escribiese en el cielo, como en las películas, o que apareciese en el marcador, en el medio de un partido. Pero no me gustan los aviones ni los partidos, ni se hablar chino ni francés, me dan miedo las agujas y nunca supe encontrar tinta invisible. Solo me queda decírtelo. Te quiero. ¿Lo sabías?